Biodiesel, del granero al auto

BIODIESEL, DEL GRANERO AL AUTO

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El biodiésel es un biocombustible obtenido mediante la transesterificación de los triglicéridos (aceites). Dicho producto posee una características muy similares al gasóleo que se obtiene a partir del petróleo -también llamado petrodiésel- y puede ser usado en motores de ciclo diésel, aunque para usarlo en algunos de estos motores es necesario realizar modificaciones previas en los mismos.

El proceso de transesterificación consiste en combinar el aceite, que por lo general suele ser aceite de origen vegetal, con un alcohol ligero, normalmente metanol, como resultado de dicho proceso obtenemos biodiesel y glicerina. Aunque hoy en día el principal objetivo de la transesterificación es la obtención de biodiesel, cuando dicho proceso fue descubierto durante los años 40 los investigadores estaban buscando un método para producir glicerina de manera más rápida puesto que dicho alcohol era usada para fabricar explosivos durante la Segunda Guerra Mundial, sin que por aquel entonces se le prestara mucha atención al biodiésel. Si bien el principio de fabricación del biodiésel es sencillo, conseguir que el producto ofrezca garantías no lo es tanto puesto que se requiere un estricto control de calidad en todas las fases de fabricación. En este sentido y en relación a la fabricación de biodiésel, en Europa resulta de aplicación la norma de calidad EN 14214 que asegura la calidad de dicho producto especificando tanto en lo relativo a su composición y propiedades como en los requisitos y métodos de ensayo que se han de seguir a la hora de poder comercializar dicho producto.

Principalmente el aceite vegetal que se utiliza para la elaboración de biodiésel es el aceite de colza, pues es una de las especies oleaginosas que produce mayor cantidad de aceite por hectárea, aunque también se pueden utilizar aceites usados para su fabricación, como por ejemplo aceite de cocinar reciclado, que es una materia prima muy barata y que hasta hace poco tiempo era considerado un residuo.

El biodiésel, al tratarse de un carburante ecológico, posee grandes ventajas medioambientales entre las que podemos destacar las siguientes:

  • Al ser un combustible de origen 100% vegetal, su uso en condiciones normales resulta inocuo para el medio ambiente; sin embargo, en España, ante la imposibilidad de poder controlar si los vehículos están o no preparados para la utilización de biodiésel 100% vegetal, se comercializa una mezcla de denominada Bionor MX-15 compuesta por un 12% de biodiésel y un 88% gasóleo convencional para que de este modo cualquier vehículo lo pueda utilizar sin tener que realizar modificación alguna en su motor.
  • Se produce a partir del refinado de aceites vegetales, tanto vírgenes como reciclados. El aceite vegetal se obtiene a partir de semillas de cuales, a su vez, puede extraerse harina que puede ser empleada para diversos usos (por ejemplo como forraje). Aunque existen muchas especies vegetales oleaginosas las mas utilizadas para elaborar biodiesel son la colza, la soja, el girasol y la palma. Los aceites reciclados suelen proceder de la recogida procedente de establecimientos de hostelería, de la alimentación, de las cocinas domésticas, etc. Mediante el reciclaje de los aceites usados se evita que sean vertidos en el medio natural por lo que se previene la contaminación de las aguas protegiendo su biodiversidad. El uso de ambos tipos de aceites contribuye significativamente a tratar de alcanzar un suministro energético sostenible, permitiendo reducir la dependencia del petróleo a la par que ayuda al desarrollo socio-económico de ciertas zonas rurales.
  • Al contrario que en el gasóleo que contiene azufre para facilitar la lubricación del motor, el biodiésel no contiene dicho agente. Aunque actualmente existen gasóleos modernos bajos en azufre, sin embargo, debido a su proceso de desulfuración pierden poder de lubricación con lo que se incrementa el ruido y el desgaste de los motores; es por ello que las petroleras suelen utilizar otros activos químicos y sintéticos para lograr mayor lubricación; por ejemplo en Francia se aditiva todo el gasóleo que se comercializa con biodiésel al 2% para mejorar dicha lubricación.
  • Debido a que la molécula de biodiésel aporta más átomos de oxigeno por unidad de volumen que el gasóleo convencional, su combustión aporta menos moléculas de carbono y menos monóxido de carbono a la atmósfera además de producir menos cantidades de dióxido de carbono que el que las plantas absorben para su crecimiento, esto es lo que se denomina un ciclo cerrado de CO2 por lo que este combustible no contribuye a potenciar el efecto invernadero y ayuda a cumplir los objetivos establecidos en el protocolo de Kyoto. Asimismo el biodiésel no contiene ninguna sustancia nociva ni perjudicial para la salud a diferencia de los hidrocarburos que tienen complementos aromáticos cancerígenos y bencenos.
  • Debido a su origen vegetal y a la ausencia de productos químicos el biodiésel tarda aproximadamente 20 días en biodegradarse, lo que hace que sea un producto compatible con la naturaleza e inocuo para el medio ambiente. Asimismo, no es considerado una mercancía peligrosa puesto que su punto de inflamación se encuentra por encima de los 110º.

Sin embargo, no todo son puntos a favor, sino que el biodiésel también posee una serie de desventajas como son:

  • Con bajas temperaturas puede llegar a solidificarse y formar cristales que pueden llegar a obstruir los conductos de combustible del motor.
  • Debido a sus propiedades disolventes puede llegar a ablandar y degradar algunos componentes de los motores, en especial las partes elaboradas con caucho o poliuretano, por lo que se hace necesario cambiar estos componentes en los motores -sobre todo en los más antiguos- antes de utilizar biodiésel en ellos.
  • Sus costes de elaboración aún son más elevados que los del diésel convencional; aunque dicho coste depende principalmente de la fuente de aceite utilizada en su elaboración. Según cifras de la Comisión Europea se calcula que la producción de biodiesel resulta rentable desde un punto de vista económico cuando su precio de venta -sin subvenciones- se situara a partir de los 60$/barril.
  • El cultivo desordenado de especies oleaginosas que puede afectar a los precios de alimentos para el consumo humano; además puede producirse la deforestación de zonas sensibles si el cultivo no se realiza con criterios de sostenibilidad.

En Europa la producción de biodiésel se encuentra regulada a través de la Directiva 2009/28/CE relativa al fomento del uso de energías procedentes de fuentes renovables. En dicha Directiva, que todavía no se encuentra completamente transpuesta en el ordenamiento jurídico español. En el considerando número 65 de esta Directiva se establece que la producción de biocarburantes debe ser   sostenible. Los requisitos de sostenibilidad se encuentran regulados en los artículos 17, 18 y 19 de dicha Directiva.

En cuanto a los objetivos establecidos en dicha norma legal relacionados a la reducción de los gases de efecto invernadero, en esta Directiva se establece que para que los biocarburantes puedan ser tenidos en cuenta han de proporcionar al menos una reducción del 35% de dichos gases con respecto a los carburantes de origen fósil. Este umbral mínimo respecto al ahorro de emisiones se elevará al 50% a partir del año 2017 hasta situarse en el 60% a partir de enero del año 2018.

En relación a la procedencia de las materias primas utilizadas en la elaboración del biodiésel en esta Directiva se establece que no se podrán utilizar aquellas que tengan un elevado valor en cuanto a su biodiversidad, por ejemplo en los casos en que las materias primas procedan de bosques primarios u otras superficies boscosas, zonas protegidas o prados y pastizales con rica biodiversidad. Asimismo, también se establece la prohibición de que el biodiésel proceda de materias primas procedentes de tierras que posean elevadas reservas de carbono como por ejemplo humedales, zonas arboladas continuas, turberas, etc.

Asimismo, los estados miembros de la Unión Europea deberán exigir a todos los operadores económicos, ya sean comunitarios o extracomunitarios, que demuestren que todos estos criterios de sostenibilidad se han cumplido para poder comercializar su biodiesel en el espacio económico comunitario. Para ello todos los operadores habrán de presentar información auditada por un agente independiente.

A modo de conclusión podríamos preguntarnos si estamos ante una auténtica “revolución ecológica” que nos va a permitir romper con la dependencia energética de los combustibles fósiles al mismo tiempo que estamos garantizando la sostenibilidad de nuestros sistema económico.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (I.N.E) relativos a la distribución del consumo de gasolinas y gasóleos por Comunidad Autónoma se calcula que en España se consumen anualmente 32.000 millones de toneladas de combustible; si tenemos en cuenta que se producen 1000 kilogramos (una tonelada) de biodiésel por hectárea de colza (una de las especies más productivas)  serían necesarias 32.000 millones de hectáreas cultivadas con colza para cubrir las necesidades anuales de carburante del país; sin embargo, y también según las estadísticas del I.N.E, en España solo disponemos de aproximadamente 18.000 millones de hectáreas cultivables. Ante esta tesitura la solución podría ser importar el biodiesel de otros países, sin embargo ello ocasionaría graves desajustes socioeconómicos en los países productores al dedicar su superficie cultivable a la producción de biodiesel en detrimento de la producción de alimentos ocasionando importantes crisis alimentarias al aumentar la escasez y el precio de los alimentos. Es por ello que, bajo mi punto de vista e biodiesel, a pesar de ayudar a contribuir a la reducción de gases de efecto invernadero y ser un combustible sostenible, no va a ser el sustituto de los combustibles fósiles por si mismo, sino que debe ser complementado con otras fuentes de energía renovable.

FUENTES:

Comisión Europea – Biocombustibles, sistemas sostenibles – http://ec.europa.eu/energy/renewables/biofuels/sustainability_schemes_en.htm